El Monumento a Abraham Lincoln en Ciudad Juárez es un símbolo tangible del vínculo histórico y los ideales compartidos entre México y Estados Unidos. Esta estatua de bronce de cuerpo entero, sobre una base de cantera y de estilo realista clásico, fue tallada por el escultor Ángel Tarrac nacido en Barcelona y quien al final de la guerra civil eligió a México como su nación adoptiva. Su inauguración en 1965, en la avenida Lincoln, subraya el profundo respeto y admiración hacia al decimosexto presidente de los Estados Unidos, un líder excelso que abolió la esclavitud en el siglo XIX durante la Guerra de Secesión.
La relevancia histórica de este monumento, es que formó parte de los elementos que constituyeron el PRONAF, conjunto urbano socio-cultural que transformó la fisonomía comercial de Ciudad Juárez. Esta obra refleja los lazos diplomáticos y la admiración hacia Lincoln como emblema de libertad y unión, valores que resuenan en ambas naciones. La decisión de erigir esta obra en Ciudad Juárez, una ciudad fronteriza, muestra la capacidad de la ciudad para reconocer figuras internacionales que han luchado por principios universales de justicia. La estatua no solo conmemora a un personaje histórico, sino que también sirve como un recordatorio constante de la amistad y el compromiso con la libertad compartidos entre México y Estados Unidos.
Ficha histórica validada por: MSC José Ignacio Frausto Ojeda, Sociedad Paso del Norte por la Cultura de la Historia A.C