El de Ciudad Juárez, un monumento conmemorativo de la fe y la perseverancia, fue construido entre 1921 y 1922, después de que un incendio devastara la capilla original el 3 de marzo de 1921. Este sencillo edificio de un piso, levantado con ladrillo, madera y yeso, simboliza no solo el culto bautista en la región fronteriza, sino también la resiliencia de una comunidad. Su modesta arquitectura religiosa vernácula refleja la humildad y la profunda devoción de sus feligreses.
Inaugurado el 22 de enero de 1922, este templo se erige en la intersección de Avenida Juárez y Callejón Isauro Carreño. Su relevancia histórica es innegable, ya que se cuenta entre los primeros templos bautistas en la frontera entre México y Estados Unidos. La edificación fue una obra comunitaria, dirigida por la propia congregación bautista, un testimonio del compromiso colectivo que permitió superar la adversidad. El Templo Bautista no solo es un lugar de culto, sino un emblema de la diversidad religiosa que enriquece la identidad de Ciudad Juárez y la inquebrantable fe de sus miembros. La historia de su reconstrucción es un poderoso recordatorio de cómo la unión y el espíritu pueden transformar la desgracia en un símbolo duradero de esperanza.
Ficha histórica validada por: MSC José Ignacio Frausto Ojeda, Sociedad Paso del Norte por la Cultura de la Historia A.C